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PRONUNCIAMIENTO RESPECTO DE
LA CUESTIÓN SOBRE TRANSFORMACIÓN DE CLUBES DEPORTIVOS EN SOCIEDADES ANÓNIMAS
(Aprobado por unanimidad por los
socios presentes en la Asamblea del 12/11/99)
El CLUB ATLÉTICO LANÚS fundado por deportistas y vecinos de
la ciudad allá por 1915, durante el
transcurso
de su historia, ha éstado vinculado de manera íntima con los
habitantes de esta populosa zona del
conurbano
sur de la Provincia de Buenos Aires.
Su
inocultable raigambre popular le permitió estar entre las instituciones
más destacadas del deporte nacional, en
sus
más diversas manifestaciones sin descuidar en absoluto el compromiso de
carácter social patentizado en
expresiones de integración con entidades afines, organismos públicos y
privados que, como expresión de la
comunidad de origen, tejieron relaciones que le han conferido una red de
protección frente a los avatares
económicos, políticos y de
toda índole que debió soportar junto a toda la Nación.
Ha sido fuente inagotable de futbolistas talentosos que prestigiaron los
escenrios deportivos aportando numerosos integrantes
a los seleccionados nacionales, disputando torneos nacionales e
internacionales y obteniendo logros trascendentes
para el fútbol nacional
.De
la misma manera a nadie escapa que el básquet de Lanús en su hora más
gloriosa convocó verdaderas multitudes en cuanto estadio jugaba y todavía
hoy resuenan sus logros destacados.
Sus
disciplinas amateurs que en número superior a las veinticinco contienen
a millares de jóvenes y niños,
son permanentemente consideradas por su Jerarquía y competitividad
La inserción cultural de la entidad se evidencia con la multiplicidad
de convenios de asistencia la incorporación de
socios a actividades inéditas
de trascendental importancia y
la variada gama de prestaciones a toda
la
comunidad permiten afirmar sin dudas que estamos frente a un verdadero
fenómeno socio cultural que debe ser
preservado como patrimonio de la Ciudad y su pueblo.
Las gigantescas instalaciones sociales del
complejo polideportivo, sede social, gimnasios, micro estadio,
estadio, complejo de fútbol juvenil y profesional, camping, balnearios,
piletas, salas de reuniones, en
permanente
y sostenida expansión se encuentran disponibles de manera casi
ilimitada para socios, entidades de
bien
público, escuelas públicas y privadas, organismos oficiales, partidos
políticos y cuanta expresión popular lo
requiera a fin de lograr sus cometidos trascendentales.
Hoy el CLUB es orgullosamente
parte integrante del consejo social comunitario de la Universidad
Nacional de Lanús; de hecho comparte con la Municipalidad de Lanús el
honor de organizar la ya tradicional maratón Ciudad de Lanús, que
convoca a atletas de todo el país v
del exterior además de la fiesta nacional del
fútbol infantil que con todo éxito comenzó en julio del
corriente año; con el citado organismo tiene una política de becas
para menores carecientes que superó las cuatro mil anuales en el
balneario del complejo; su vastisimo programa de inserción comunitaria
le permite establecer vinculos con más de doscientos clubes o entidades
barriales de la zona; celebrar convenios con el Sindicato de
Trabajadores Municipales, Federación de Veteranos de Guerra, Fundaler,
Fundación Propuesta y otras.
Una agresiva política de expansión le ha permitido sostener una decena
de filiales en el conurbano y
el interior del país, destacándose por lógica la primera con terrenos
compartidos en Mar del Plata, la subsede de San Clemente. y la cercana
en Monte Chingolo.
Un clima de unidad interna que permite el disenso sin descuidar los
objetivos estratégicos de crecimiento
institucional y una política de compromiso participativo de centenares
de socios, ex directivos y allegados sin otra
aspiración que sumar su esfuerzo a la causa común que nos hermana e
identifica, el amor a la camiseta ha
permitido
que más allá de cualquier circunstancia el club sea cada día más
grande v respetado.
Todo
lo narrado omite deliberadamente detalles históricos que como cualquier
recorrido personal o grupal puede tener altos y bajos momentos Felices y
trágicos, épocas de gloria y retrocesos, abundancias rigideces.
Lo importante lo verdadera y definitiva trascendente es que el CLUB
ATLÉTICO LANUS como expresión de conjunto como síntesis
histórica que no conoce de nombres propios ni de méritos
exclusivos ha salido airoso de sus desafíos existenciales y mira al
futuro promisorio seguro de que sus socios, hinchas y
dirigentes no claudicarán ante la fugaz adversidad pues han demostrado
siempre fidelidad y amor incondicionalidad a su divisa.
Su presente es venturoso, los proyectos de crecimiento no se detienen y
por el contrario potencian con la energía que arrima cada habitante de
la Ciudad, pues en eso se ha transformado, en el CLUB de toda la Ciudad.
Sus tantas veces ponderada solidez económica en rigor no es otra cosa
que la austeridad cotidiana, el ejercicio laboral de muchas decenas
de dirigentes, de varias comisiones directivas que no claudican
ante otro interés que el superior de la institución; en rigor no es más
ni menos que una historia de amor compartida por muchos.
Ahora, desde poderosos medios de difusión surgen eminentes pontífices
de un trágico final a la
era romántica en la conducción de los clubes: abogan por un sentido definitivaniente
vertical y anti democrático;
con exclusión total de los dirigentes vocacionales y sin particípaticion
de la gente, destinataria en definitiva del objetivo social de un club.
De eso precisamente se trata, de procurar convertir un reducto de
solidaridad y trabajo desinteresado en un vulgar negocio de
incorporar la ganancia como finalidad suprema de la competencia
deportiva, de desterrar para siempre
el
espíritu asociativo arraigado en nuestra sociedad y que ha sido el
sustento de tanta gloria acumulada de la misma historia deportiva de
nuestro país.
Esta
postura avalada por sectores del poder político, social y económico de
la Republica, no cabe dudas que abrirá puertas a monopolios que
manipulan a su designio las competencias
deportivas y digitaran premios y
castigos por la fuerza de los hechos.
Simples
gerentes o mercenarios despersonalizados sin otro amor que la moneda,
usufructuarán construcciones que ha llevado generaciones enteras
edificar y sostener. Nunca más un becado, ni un protegido, ni un
marginal reintegrado, ni un simple chico cuyo acceso al esparcimiento, a
la salud y la recreación
la que va a estar en manos de empleados del poder de turno. Si esto fuera
realmente así, si no mediara la intima convicción de que es posible
ser solidario comunitario pero eficiente, democrático pero ejecutivo y
honesto al mismo tiempo que sagaz, en la defensa de los intereses
sociales, de no ser por nuestra propia historia y las miles parecidas,
entonces si merecemos perder el ultimo reducto de amor a la camiseta
Pero hete aquí, que no es la vocación salvacioncita la preocupación
por el futuro ni la búsqueda de la eficiencia, lo que guía a los
pregoneros mercantilistas es lisa y llanamente la obtención de un
negocio seguro, permanentemente en el tiempo y que da pingues ganancias
que no irán sino a los poderosos accionistas.
Por todo lo expuesto, es imprescindible ratificar cada vez que sea
posible la existencia de alternativas válidas construidas sobre el amor
al club, el desinterés personal y
la eficiencia en armonía.
Este proyecto no es remoto, existe y se sustenta cada vez que vemos una
gloriosa camiseta de Lanús en un niño orgulloso de sentirse parte de
esta maravillosa historia compartida.
Numerosos argumentos de carácter técnico legal han sido presentados
como obstáculo al progreso de los proyectos
de aniquilamiento institucional. Así mismo se han vertido fundamentos
ilevantables respecto de la verdadera tragedia
social que constituiría la desaparición de los clubes concebidos como
tales pues se dijo con razón que perderlos
requeriría la apertura de más reformatorios.
Los clubes como factor de integración y contención social, los clubes
concebidos como ámbito apto para recreación,
salud y esparcimiento popular; los clubes como lugar colateral a la
familia y como verdadera escuela de vida basada en el respeto la
camaradería y la solidaridad.
Esas ideas y muchas otras que asignaron los tiempos en que no había
tantos flagelos como en la actualidad; cuanto más si se advierte una
sociedad invadida de egoísmos y
peligros para la niñez y la juventud.
Esos sueños se oponen liminarmente a la simple búsqueda de un negocio;
a la utilización mercantilizada del del deporte, de sus protagonistas y
espectadores.
Por todo ello asumiendo plenamente la
responsabilidad que a cada uno de los socios nos corresponde,
ratificamos la convicción fundacional de creer en una entidad para
todos, en la cual nos podamos constituir en protagonistas de sus
decisiones de sus realizaciones y
logros, y acompañanermos su devenir en el tiempo con la alegría del
afecto incondicional.
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