|
Estadio y Complejo
Polideportivo:
Ubicado en la Calle Gral Arias y Héctor Guidi (1824) Lanús Este
Buenos aires Argentina Tel.: (054) 11- 42418045
Sede Social:
Av. 9 de Julio 1680 Lanús Este Buenos Aires Argentina
Tel/Fax: 054 11 4241-4239/ 054 114241-5976
Oficina de Fútbol Profesional
Tel.: 054 11 4240-1471/ 42472962
AUTORIDADES
DEL CLUB
Presidente:
Alejandro Marón
Vice 1º: Rubén
Ferretti
Vice 2º:
Mirta Ferrer

Mapa de acceso al Estadio y al Microestadio
Historia
del Partido de Lanús
Tesón,
empuje. Lucha contra las adversidades y vuelta a luchar, años y años.
Estas son las únicas palabras que describen los primeros tiempos de
nuestra ciudad, aunque cuenta entre sus primeros hombres algunos pocos de
prosapia, o el mismísimo Juan Manuel de Rosas. Pero la historia de Lanús
no podía haber estado forjada por otras manos que no sean trabajadoras.
La primera dificultad con la que tropieza
quien pretende traducir el pasado lanusense es la falta de bibliografía,
pues durante esos primeros años no se contaba con un periódico ni otro
sustento gráfico, salvo los primeros planos de loteo de tierras, lo que
se produciría bien entrado el siglo XIX.
Los orígenes
Si bien fue Anarcasis Lanús
quien recibió el honor de que su apellido sea el nombre último de la
ciudad, fue don Guillermo Gaebeler el hombre que más trabajó para forjar
los destinos lanusenses. Este porteño nacido el 30 de mayo de 1852 fue intendente
municipal de Avellaneda, concejal de esa ciudad, para luego
convertirse en el presidente del Concejo Escolar y primer
delegado municipal -cargo equivalente al de intendente- de lo que
luego sería Lanús.
Gaebeler fue el primero en afincar efectivamente
en la zona con su familia, para demostrarle a los incrédulos que ésta
era una tierra de prosperidad. Llegó a la ciudad a los 36 años de
edad y compró los alfalfares de la familia Duhalde (que se encontraba
ubicada en lo que hoy es la intersección de las cales Sitio de Montevideo
y Ferré) para fundar así un nuevo pueblo. Las plantaciones se extendían
a lo largo de 56 manzanas que se componían de 9 calles perpendiculares al
ferrocarril y ocho paralelas.
Como había que darle un nombre al pueblo,
Gaebeler consultó a su amigo, el general Bartolomé Mitre, y convinieron
en llamarlo Villa General
Paz, que fue entonces la primera denominación de Lanús, en
homenaje al general José María Paz. Cabe destacar que la nueva villa no
se escindió entonces del partido de Barracas al Sud, que comprendía además
Avellaneda, Sarandi y Dock sud.
Gaebeler murió el 3 de febrero
de 1941, 4 años antes de que el ex presidente provisional, Edelmiro
Farrel, declarara desde el edificio del actual Concejo Deliberante, la
fundación del partido de Lanús.
Los primeros
habitantes
Aboquémonos ahora a la historia de los primeros habitantes. A
mediados de la centuria del 800, estos desolados parajes estaban
salpicados por alguna que otra "casa de veraneo", que habitaban
acaudaladas familias, como los Martínez de Hoz, los Duhalde y los Lanús,
y eran escasísimos los habitantes estables.
Juan Manuel de Rosas fundó un saladero en Monte Chingolo, el 23 de
noviembre de 1815, es decir, 14 años antes de ejercer su primer período
como gobernador de la Provincia de Buenos Aires (1829-32). Un saladero era
la única forma posible de la época de conservar la carne y consistía en
grandes cajones en los que se introducía el producto, al que se tapaba
con grandes cantidades de sal, quedando así apto para ser transportado a
la Capital Federal -lugar de su comercialización mayoritaria y consumo-,
en carretas tiradas por bueyes. Luego se fundaría un segundo gran
saladero en Villa Industriales, en el lado oeste del distrito.
También unos años después de la Revolución de Mayo,
llegaron a Buenos Aires desde Alemania los hermanos Plaul, quienes se
dedicaron a la enseñanza. Uno de ellos, ya casado y con hijos, se enamoró
de las tierras del lado oeste de nuestra ciudad. Dos de sus descendientes
se casaron luego con las hermanas Pietris. Siguieron afincados allí en
una casona que existió hasta hace unos años, y tuvieron 16 hijos, que
continúan viviendo en Lanús. La calle Santiago Plaul, en Villa de los
Industriales, recuerda a uno de los integrantes de esta familia.
No obstante, fue Ignacio Plaul el fundador de la Villa de los
Industriales, al lotear y vender, en el año 1877, las tierras propiedad
de su familia. Se abrieron entonces calles y se construyeron una plaza, un
colegio y una iglesia, hoy inexistente.
Los habitantes de este barrio contaban con un tranvía que era arrastrado
por caballos, uno o dos; su punto inicial de recorrido era la estación
Lanús, corría por la calle Honda (la actual Hipólito Yrigoyen), tomaba
por Máximo Paz para concluir en la señorial casa de Carlos Caraza, en
cuyo honor se fundó, ya en este siglo, el barrio que lleva su nombre.
En 1874 se fundó Valentín Alsina, y la iniciativa estuvo a cargo de
Daniel de Solier. Para esta villa se designaron 100 manzanas, y el loteo
se hizo en forma inmediata con gran éxito porque las tierras estaban bien
ubicadas y a poca distancia de la Capital.
En el año 1863, los hermanos Lanús donaron tierras a los ferrocarriles
-en manos inglesas- para construir una estación, cuyo primer jefe fue
Juan Dorán. Para los hermanos, la creación de la parada ferroviaria tenía
un sentido, beneficiarse en su traslado a la Capital Federal, donde tenían
residencia estable.
La historia
siempre recuerda a los más acaudalados, pero es justo citar como primer
habitante al señor Juan Piombo, de quien las crónicas han perdido o no
pudieron rescatar otros datos.
La inauguración de la parada ferroviaria fue la impulsora ineludible del
paulatino crecimiento poblacional. Estas tierras fueron vistas entonces
como de gran porvenir, por su cercanía con la ciudad de Buenos Aires y con
el río -por entonces cristalino- por el que a través de vados, los
primeros comerciantes de carne vacuna cruzaban su mercadería. Esta cercanía
geográfica facilitó la llegada de muchos porteños, que huyeron de la
"gran ciudad" debido a la epidemia de fiebre amarilla, que se
adueñó de Buenos Aires por ese entonces, y aquí encontraban el aire
puro necesario para no enfermarse.
Además, el río servía como límite y como gran fuente de agua para el
cultivo y el ganado, por lo que mucha gente se dedicó a arbolar esas
tierras.
En 1876 se fundó la primera villa, cuyo nombre, "Edén
Argentino", proviene de la fama que tenía la actual Lanús para sus
primeros habitantes, dado que por la extensión de sus tierras y la pureza
de su aire, exclamaban que "esto es un edén".
Como se
explica líneas arriba, la actual avenida Yrigoyen se llamó inicialmente
"Honda"; luego se llamaría Pavón antes de su nombre actual.
Esta arteria era muy transitada por carretas que se dirigían con mercadería
hacia la Capital, a la que para llegar debían atravesar, entonces, el
riachuelo, lo que hacían a través de vados conocidos, es decir, por
puntos del río donde su poca profundidad permite cruzarlo con facilidad,
incluso en ocasiones hasta de a pie.
Los comerciantes, en su tránsito a la Capital, hacían un alto para
descansar y beber algo en el primer almacén o fonda, que se llamó Mandúa,
y se ubicaba en el cruce de las calles Máximo Paz y Honda. Luego
existió otro comercio del mismo ramo, llamado "El Gallo".
También el lado oeste del distrito albergó un hipódromo. Se
llamaba "Circo de Santa Teresa" y corría paralelo a las vías
del ferrocarril, a lo largo de la calle Honda. Nacía en la arteria con el
mismo nombre y llegaba hasta Máximo Paz. Debido al hipódromo, se
instalaron varios studes y se acrecentó esta actividad que convertía
cada domingo en una fiesta pueblerina, donde se daban cita elegantes damas
y potentados de la época.
Varias eran las reuniones sociales de este tipo. En una de ellas,
los Farrel y los Lob, que habitaban en Villa Edén, conocieron a los Ramírez
y los Duhalde, que vivían en el lado Oeste, el que se fue poblando
con gente que se conocía en similares ocasiones.
El lado Este.
Con respecto al lado Este, por aquel entonces era aún muy despoblado, ya
que sólo había un vareadero, propiedad de Juan Lanús y que estaba
paralelo a las vías del ferrocarril, el cual llegaba hasta lo que hoy es
la calle Caa-guazú. Había además un campo perteneciente a la familia
Duhalde, puestos de la familia Loray, algunos ranchos y casi 100 hectáreas,
cuyo propietario era Juan Zamora.
La piedra fundamental de la Villa General Paz fue colocada en la esquina
de las calles Ayohuma y Paunero (las actuales 9 de Julio y Gaebeler,
respectivamente) el 20 de octubre de 1888. En esa esquina habitó,
posteriormente, el fundador del pueblo en el año 1893.
Pero el progreso se veía estancado por varios motivos; el fundamental, la
falta de un camino que una al pueblo con la estación de tren, lo que,
finalmente, se logró construyéndolo a través de las tierras
pertenecientes a Juan Lanús.
Por esa época ya había sido fundada Villa Obrera, por iniciativa de José Severs
y Francisco Tau. Allí se instalaron hornos para la fabricación de
ladrillos, que se enviaban a la estación para ser vendidos. Estas fábricas
brindaron trabajo a mucha gente, y se facilitó entonces el rápido
aumento poblacional de esa zona.
Los ladrillos eran conducidos por una zorra en rieles que se habían
tendido para tal fin. Posteriormente, cuando se dejaron de llevar
ladrillos se eliminaron las zorras, a pesar de que los pobladores aún
necesitaban de ellas para desplazarse. Para suplirlas, con maderas
fabricaron el primer tranvía, cuyo conductor inicial fue Luis Cantaluppi.
Este hombre fue además el primer cartero de la nueva localidad, porque el
jefe de la Estación, Juan Dorán, le entregaba la correspondencia para
que la distribuyese por las mañanas:
En el año 1894 la Villa tuvo su primer policía, Pedro Márquez,
quien llegó a pedido de Gaebeler. Márquez tuvo, al año siguiente, el
privilegio de ejercer funciones en la primer Comisaría, secundado por dos
agentes y un sargento
También alrededor de 1895, Gaebeler fue elegido intendente
municipal de Barracas al Sud (actual Avellaneda, distrito al que pertenecía
Lanús) pero debió toparse al inicio de esa gestión con la inundación
del pueblo de Villa General Paz, que quedó bajo un metro y medio de agua
debido a grandes lluvias.
El fundador de Lanús y funcionario fundó también, en 1889, la
primer Sociedad de Fomento y la inicial Escuela. Como titular de la
primera, auspició la implantación del tranvía como medio de transporte
regular, y a la segunda la apoyó económica y moralmente durante muchos años.
A ambos hechos los conecta una necesidad, ya que sin transporte, los niños
debían caminar muchas cuadras de tierra para llegar a la escuela.
Por su parte, a Villa Obrera le siguió Villa Besada. Como el
crecimiento de la población era rápido, pronto se formó Villa Irene, a
la que en forma definitiva se la denominó "Sarmiento". Sus
primeros habitantes fueron en gran mayoría inmigrantes italianos y españoles,
que en el año 1901 fundaron la Sociedad Unión Cosmopolita
Gracias al aporte de los habitantes de origen italiano se fundó, en 1913,
la Sociedad de Bomberos Voluntarios. E en ese año se realizó en
Villa Sarmiento el primer corso, y en 1914 el primero de Villa General Paz.
Pero también la Salud tuvo sus precursores. En este terreno, el doctor
Pujol fue el primero en instalar un consultorio médico, y la primer
partera fue Juana Vissini de Baccigaluppi, quien recorría durante el día
toda la zona para ayudar a las parturientas.
Por su parte, la primer iglesia fue la del Sagrado Corazón, en
la calle Ituzaingo, frente a la actual plaza Sarmiento, pero en el año
1908 fue destruida por un temporal y luego erigida en su lugar definitivo,
en Ituzaingo al 1100. Luego nació la Capilla Santa Teresa, inaugurada en
1856 con la boda de Luisa, hija de Anarcasis Lanús. La capilla se
encuentra hoy en la esquina formada por las arterias Dr. Melo y Llavallol,
en Lanús Oeste.
El
comercio
El primer banco fue el "Constructor de Avellaneda" que operó
desde 1897 hasta 1914.
Por el lado de la información, el primer periódico se llamó
"El alcaucil" y su director fue Daniel Vallejo Vega, quien más
tarde trocó el nombre original por el de "El gladiador". Luego
se publicará la revista "Vida Nueva" y, en 1909 aparece un un
segundo periódico llamado "El imparcial".
Siempre en el mundo de la ilustración, cabe citar al primer negocio de
Librería que tuvo la Villa, que fue propiedad de Juan B. Tesorieri.
Siguiendo con el terreno del comercio, aludamos en este punto que la calle
Bustamante, entre Paunero (hoy, Gaebeler) y Ferré sirvió de ubicación
para el primer almacén, propiedad de José Villariño, y que era de ramos
generales, como los que abundaban por esa época.
Más tarde, en 1919, se crea el Centro Comercial de Lanús, y un año más
tarde abre sus puertas el segundo Banco de la localidad, sucursal del
Banco Avellaneda, en Ayohuma (9 de Julio) y 29 de Septiembre.
Por su parte, María Adolfa Frecier de Paz funda por esos años la Escuela
Profesional de Mujeres. Además, el Comercio y la Industria comienzan a
prosperar gracias a la cercanía con la Capital y a los medios de
transporte, pues Lanús Oeste ya contaba con tranvía eléctrico.
En 1913 se procede al empedrado de Ayohuma, lo que se sumó al progreso
traído por las 3 salas de cine ya instaladas y, conjuntamente, el
Municipio de Avellaneda instala una Delegación y crea una Sala de
Primeros Auxilios.
En el año 1915 se funda el Club Atlético Lanús, que se convierte rápidamente
en el orgullo de la zona.
La
autonomía
Luego de muchas gestiones, cuyo principal
impulsor fue Restituto Carranza, el Gobierno de la Provincia de Buenos
Aires declara la autonomía de la Villa General Paz, el 29 de septiembre
de 1944. Lamentablemente, Guillermo Gaebeler, quien tanto hizo por la
fundación y el crecimiento de la ciudad, no pudo llegar a ver la
independencia del partido, con respecto al distrito de Avellaneda.
La autonomía la declaró formalmente el por entonces presidente
provisional de la Nación, Edelmiro J. Farrel, lo que hace desde los
balcones del edificio de la Delegación municipal, desde ese momento
Municipalidad local, el 1 de
enero de 1945. Con ese acto, se le dio a nuestro partido el nombre de “4
de Junio”. Finalmente, el 4 de octubre de 1955, por decreto número 461
se dispuso, para todo el distrito, el nombre de Lanús.
Una vez declarada la autonomía del Municipio, fue nombrado primer
comisionado Juan Ramón Piñeiro. En 1948, junto a las elecciones
nacionales para diputados y senadores, se eligieron los jefes comunales,
accediendo al Ejecutivo comunal por esa vía Bernardo Gago.
El edificio comunal más tarde se trasladó a la calle 25 de Mayo, en el
lado Oeste, para recalar finalmente en la avenida Hipólito Yrigoyen casi
Máximo Paz, y su edificio fue erigido en un amplio playón donde
funcionaba una estación de trolebuses.
El
transporte
Ese transporte era una combinación de tranvía
y colectivo, pues funcionaba a electricidad pero no circulaba sobre
rieles, pues tenía neumáticos. Hoy funcionan, modernos, en la ciudad de
Rosario, Santa Fe.
Al inicio de este trabajo, citábamos al
ferrocarril como obvio motor del progreso
de Lanús. La Estación fue creada por iniciativa de los hermanos Lanús,
luego que, en 1857 capitales británicos hicieran el tendido de rieles, en
su afán de acercar a Constitución, para su posterior traslado al puerto
de Buenos Aires, las mercaderías obtenidas en nuestra Patagonia. Ese
ramal se llamaba Ferrocarril del Sud.
En el año 1903 se instalan
en Remedios de Escalada los talleres ferroviarios, en un predio de 319.000
metros cuadrados.
En el año 1948, los ferrocarriles son nacionalizados por el gobierno de
Juan D. Perón, y ese ramal Sur pasa a llamarse Ferrocarril General Roca.
Hoy los tranvías lanusenses están en algún secreto rincón del
universo. Los campos infinitos dieron paso a las casas, la ciudad y el
progreso. Algunos de los que inundaban las tardes domingueras con los
gritos de festejo de los goles del “Nene” Guidi, hoy festejan los de
Ignacio Rizzo. Los gritos triunfales de otros se siguen escuchando en cada
esquina de Lanús. Ésta ciudad que fue forjada con tesón, que ha luchado
contra las adversidades y que ha vuelto a luchar, hoy es la tercera en
densidad de habitantes en el mundo, apenas después de Nueva York.
Y mientras tanto, en algún lugar, quizá desde la calle que inmortalizó
su nombre, don Guillermo Gaebeler levante los brazos con cada festejo de
los hinchas Granates.
Néstor Sierra Fernández
Lic. En Periodismo.
Fuente: “Lanús y su historia”, Horacio Torres, José María
Vázquez y María N. Paolinetti. Diario Pregón, Lanús, Buenos Aires, 1980.
|